miércoles, 20 de enero de 2010

CRONICAS: Markieta (II)

Markieta se tomaría unos días para tomar la decisión de volver a su país o seguir en España.

En el bar al que iba a bailar no solía relacionarse con nadie, se metía en su mundo, en la música, bailaba y se iba, pero ese día se la acercó una mujer bajita, con cara muy pintada:

-Perdona, ¿te ocurre algo?

-No, ¿por que?, respondió Markieta extrañada.

-Estabamos comentando mis amigos y yo que estos ultimos días no bailas igual que antes. Todos los días nos fijamos en la forma tan bonita que tienes de bailar, sin importarte nada de lo que te rodea, pero ultimamente no lo haces igual, se te ve más agarrotada, como que estás pensando en otras cosas, parece que estás preocupada or algo.

Markieta alzó la vista y vio a unas doce personas como miraban hacia ellas y levantaban la mano para saludarla. No podía creer que todas aquellas personas se hubieran fijado tanto en ella. De la mano de aquella mujer se acercó a ellos y comenzaron a charlar.
Todos eran sudamericanos, más o menos estaban en la misma situación que ella, vinieron buscando una vida mejor y ahora se encontraban en situaciones muy inestables o desesperantes. Las mujeres trabajaban esporádicamente limpiando a domicilio, cuidando a ancianos, o habían venido por "reagrupación familiar" y dependían de sus maridos machistas o borrachos. Los hombres iban por las obras probando suerte por si necesitaban a gente... y todos amenazados por la deportación.

Markieta comenzó a quedar con ellos más a menudo, ya no quedaban para bailar sino para hablar tranquilamente. Entre ellos se escuchaban, se contaban lo que les había deparado el día, se ayudaban como podían.
Markieta se sentía impotente de como toda aquella buena gente se hundía poco a poco y no podía hacer nada. Al fin y al cabo ella tenía un trabajo y cierta estabilidad.

Comenzó a buscar ayuda exterior, informándose de instituciones, fundaciones.. que pudieran ayudarles con formación, búsqueda de empleo..
Con la ayuda de Mario y ellos mismos pudieron conseguir ser escuchados en varios sitios y conseguir ciertas ayudas. La cosa marchaba más o menos, poco a poco iban tirando como podían.. parecía que la unión había hecho la fuerza.

Todo aquello estaba llenando de vida a Markieta, luchaba hasta la saciedad por cualquiera de todos ellos. Ya se planteaba en crear una fundación.

Un día llegó una carta para Juanita, era de inmigración, la pedían el mismo papel que a MArkieta la habían pedido hacía unas semanas (y curiosamente no había vuelto a saber nada del caso), con la diferencia de que si no lo presentaba en una semana tendría que volver a Ecuador. Parecía un caso practicamente imposible.
A MArkieta se le ocurrió una "boda expres" con Mario. El bueno de MArio accedió para el "falso enlace", pero aún así era muy díficil que tuvieran el papel en una semana.


Markieta necesitaba más tiempo para todo aquello, el trabajo en el bar la absorbía demasiado. Asi que decidió despedirse de este, ya vería como se apañaria.

Aquel día fue al trabajo con la intención de comunicar a su jefe su marcha. Fue muy nerviosa durante todo el camino pues intuía que no se lo tomaría muy bien. Al final de la jornada, le llamó a la cocina y con la voz temblorosa se lo comunicó. La cara de este cambió al instante. Jamás le había visto con ese rostro tan desencajado, se llenó de rabia y al grito de !!!tú no te mueves de aquí!!!! fue hacía ella, la empujó y cayó con la mala suerte de darse un fuerte golpe en la cabeza con un armario. Markieta estaba tirada en el suelo, inconsciente, mientras el jefe la miraba aterrado, sin casi poder respirar. Apareció un hilo de sangre por detrás de su cabeza. El jefe se agachó hacia ella y comprobó que no tenía pulso. Salió corriendo de la cocina gritando. Allí se quedó MArkieta, muerta, en medio de un silencio sepulcral y con el hilo de sangre avanzando. 5 minutos después de todo aquello sonó su móvil que llevaba en el bolsillo y saltó el contestador:
!!!MARKIETA, MARKIETA, LO HEMOS CONSEGUIDO, MARKIETA, LLEGÖ EL PAPEL DE JUANITA, LLEGO EL PAPEL DE JUANITA, SE PODRÁ QUEDAR CON NOSOTROS, GRACIAS MARKIETA, GRACIAS MARKIETA!!!


Para Alberto, para que se ponga bueno pronto
!Gracias titi!

4 comentarios:

jm dijo...

A pesar de que no me gustan mucho las historias con final tragico, tengo que decir que buenisimo... "tu si que vales".
Vete calentando para mañana que aunque tampoco me gustan las despedidas habrá que dar la talla.

david dijo...

Dime que esta puta historia no es real, porque sería para cagarse en el puto perro Dios un millón de veces.

ME CAGO EN DIOS!!

Es buenísima, eso sí. Eres grande Orte!;)

Alberto dijo...

Gracias por la historia, de veras no la merezco. Aunque no he vivido una historia como la de esas no hay que estar lejos de ellas para conocerlas. Aún mas, la realidad tiene un lado pérfido que distingue unos emigrantes de otros. Cuando llegué hace 20 años el comisario de turno me animaba a que me casara o que pidiera asilo político. Cuando una vez le dije que no había diferencia entre el negro del metro y yo, se insultó y me dijo que como podía decir eso si mis abuelos eran españoles...es triste ver como hasta entre la gente que quiere "ayudar" hay profundos sentimientos xenófobos, cuando no se dan cuenta que emigrante hemos sido, somos y seremos en un sitio donde la vida se da donde hay supervivencia.
Gracias de nuevo tocayus

Alberto dijo...

Jm:
Gracias otra vez jose. Bueno, pues ya viste lo que fue la cena de despedida, lo pasamos bien pero con la parte de tristeza que correspondía..

lopez:
tranqui,es una historia totalmente inventada..
pero bueno tienes permiso para cagarte en quien quieras..
gracias y saludos.


Alberto:
Si la mereces, tio.
VAya con el comisario..
Tienes mucha razón en eso,
creo que emigrantes somos todos, no creo que pertenezcamos a ningún sitio.
Gracias a tí.