Aprovecho la salida que hice este fin de semana con la charanga (La Clave)para hablaros un poco de este mundillo.
Creo que las charangas son un poco "todoterreno". Van por las fiestas de los pueblos y hacen lo que haga falta: desfiles, toros, pasacalles, procesiones (estas últimas siempre me hacen recordar a la película "Bienvenido Mr. Marshall", sacan un santo de la iglesia y se toca el himno de España..)
Llevo ya unos cuantos años formando parte de "La Clave" y, la verdad, me ha producido muchas satisfacciones. Ir a tocar con la charanga significa: fiesta, gente alegre (a veces demasiado), comida, bebida, buen trato..., cuando llega la charanga es cuando empieza la fiesta, la burrería, saltar, tirarse la bebida..un ejemplo de esto es el último tema con el que nos deleitó este fin de semana "el chovo" (nuestro megafonista,) fue "a la pared, a la pared..." con la música de alabare (tema eclesiástico) y la gente se tiraba contra las paredes...INAUDITO
En cada pueblo ocurren cosas diferentes, pero mola llegar año tras año y ver la cara del que el año pasado se cogió una borrachera que le tuvieron que llevar a casa y este año sigue en la misma linea, el alcalde que este año ya no lo es y solo se limita a saludarnos, los feriantes siempre al pie del cañón, la chica que se lió con algún músico y al año siguiente va con otro tio de la mano..
Luego está el que nos grita "que toque la charanga o si no no os pagamos",en todo los pueblos hay uno, suele ser el más pobrecillo del pueblo, pero hasta éste nos resulta gracioso...
Este fin de semana nos tocaba ir a San Agustín de Guadalix, un pueblo al lado de Madrid. PArtimos con la incertidumbre de que se cocería por allí ya que era el primer año que íbamos.
El viernes comenzamos amenizando "los cortes" y un ratillo por la noche... llegamos con muchas ganas por lo que decidimos salir "a muerte" esa noche, sin saber la cantidad de anécdotas que nos depararía aquella villa.
Siempre que salimos por la noche de fiesta, al primer sitio donde vamos,como buenos músicos, es a la orquesta. Allí ocurrió la primera "anécdota" de la noche.. de repente, aparece un auténtico "energúmeno" y se pone a decirle a nuestro trompetista Santi que le va a matar, que le va a reventar, que tenga cuidado, que ha mirado a su "piba". Este personaje estaba fuera de sí, no paraba de gritarle, amenazarle... todos estabamos a la expectativa.. pero lo que más nos sorprendió de esta situación fue la reacción de Santi: simplemente asentía y se subía las gafas con el dedo corazón.. sin duda gestos que provocaron desesperación del susodicho que buscaba pelea a toda costa.. la sangre no llegó al rio.
Después nos fuimos por las peñas, parecía que la gente se enrollaba con nosotros, nos invitaban sin problema lo que hizo que nuestra zupia fuera cada vez a más...
bebiamos, cantabamos, vacilabamos, nos abrazabamos... en resumen, estabamos gozando.
La noche transcurría sin problema,el alcohol corría por nuestras venas cada vez a mayor velocidad.. algunos de los nuestros comenzaron a desfilar para le hostal (el día siguiente sería duro y largo). Nos pasamos por la zona de bares, la fiesta continuaba por allí.
El sol comenzó a asomarse, los bares bajaban sus cierres, y finalmente quedamos Gonza y yo dejandonos llevar por la masa..
Vimos a un matrimonio de unos sesenta años, que estaban descargando un camión de fruta. Decidimos ayudarles.. y allí estuvimos media hora descargando cajas y cajas de fruta (surrealista total). Los señores, superagradecidos, nos dieron un melocotón a cada uno. Nos quedamos en la frutería sentados. Queriamos observar que tipo de clientela iba a las 8 de la mañana, un día de fiesta, a comprar fruta. Todo fueron mujeres de avanzada edad. Finalmente, llegó una que se declaró taurina, creyente, y admiradora del papa y de Esperanza Aguirre por lo que tuvimos que salir pitando de allí, no sin antes darla mi opinión, a lo que respondió: "Zapatero es un hijo de la gran puta que solo da dinero a travestis y maricones" (curiosa creyente).
Se acercaba la hora de comenzar a tocar el vermouth del sábado.
De repente, divisamos un coche de la policía. Yo, que ese finde, estaba obsesionado con hacer fotos, les lancé una instantánea. Los polis hicieron "una guarra" y se dirigieron hacia nosotros. Bajaron del coche. Sin dar los buenos días, me pidieron la cámara y que les enseñara la foto. Simplemente les dije que no se la daba y que no se la podía enseñar porque se había acabado la batería. Insistieron pero mi respuesta no cambió. Nos pidieron los DNIs, pero se volvieron a encontrar una respuesta negativa. Desquiciados, sin saber que hacer, nos pidieron nuestros datos. Miguel les dijo que era un policía nacional y que iba a hacer una llamada a no se que comandante, por lo que se apartó un poco. Estos polis comenzaron a agarrarme del brazo y a arrinconarme. Me quedé asombrado y les dije que que hacían. Se ponían nerviosos y miraban para todos los lados. Llegó Miguel y dijo que su compañero comandante le había dicho que no les dieramos la cámara ni DNIs, solo los datos. Después de darles unos datos falsísimos (fue divertido inventarlos, nos pidieron el nombre de nuestros padres!!!!), les preguntamos que para que les querían y dijeron que podían fundamentar todo esto diciendo que había habido una pelea y la descripción que les habían dado coincidía con nosotros. ¿¿pero esta gente no puede hacer algo para que cambie mi concepto sobre ellos??, pensé.
En fin, llegamos a tocar hechos unos zorros, pero aguantamos como bestias..
Del sábado poco que reseñar: tocar, vermouth, pinchos, comida y más toros. Por la noche algunos valientes volvieron salir "a muerte",mientras otros destrozamos la cama, no sin antes hacer las típicas fotos de dormidos, grabaciones a ronquidos.. lo típico vamos..
El domingo lo pasamos como pudimos y de vuelta a casa.
Gran fin de semana sin duda...
Os dejo con un momento de la charanga (no de este finde) y más abajo el enlace a las fotos del fin de semana (por razones obvias he excluido la de la benemérita)
Enlace fotos finde:
http://picasaweb.google.es/albertococa/CharangaLaClaveSanAgustinDeGuadalix1820092008#5384013012236601442
Mientras duermes siguen pasando tantas cosas como cuando estás en posición vertical
lunes, 21 de septiembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Turquía, viaje organizado

Siempre he sido reacio a los viajes organizados. Nunca me ha gustado que me digan lo que tengo que hacer, ni donde tengo que ir (salvo en irremediables casos) y menos en unas vacaciones.
Una suculenta oferta que encontramos (Zamora y yo,que nos queriamos ir esa semana donde fuera)a una semana del viaje, hizo que nos decidieramos por un circuito por Turquía.
Lo del viaje organizado tuvo sus puntos buenos y malos. Los buenos, pudimos ver sitios muy interesantes, sin problemas de como llegar a ellos, horarios..etc..
Los malos, eramos auténticas "ovejas" (el que más me jode). Que si haced una foto aquí, que si paramos en esta tienda para que compreis souvenirs (cuanto más mejor, para que el guía se lleve más comisión), que si a tal hora todos aquí... En fin, reconozco que es lo normal en este tipo de viajes.
Otra historia es la gente con la que te toca hacer el tour. En principio no me motivaba ir a Turquía y andar de un lado para otro rodeado de españoles. Creo que nos tocó un poco de todo: el chico de sonrisa escandalosa que se rie por todo y te despierta cada dos por tres en el bus, la pija que no levanta una maleta porque se rompe una uña, la familia perfecta con los hijos perfectos, los que viajan solos en plan aventurero (y siempre te preguntas ¿por que estarán solos?: supongo que porque les da la gana).
Pero lo que más me sorprendió era que todos habían viajado un montón y que se respiraba un clima de respeto y tolerancia descomunal. Creo que es lo más importante que se aprende al viajar, la tolerancia. Todo el mundo tenía claro que iba a pasárselo bien y a disfrutar del país y que nadie le fastidiría esos 7 días que tanto se habían ganado. Y, os lo aseguro, muchas situaciones hubieran creado conflictos entre otro tipo de personas..
Ah, que el post va sobre Turquía...
Me ha dejado fascinado. Las mezquitas, los burkas, los paisajes en los trayectos del autobús, la capadocia, Éfeso.. incluso hasta los bigotes de los turcos.. pero sobretodo el clima de amabilidad y respeto que respirabamos hacia nosotros. Como podían estar tan agradecidos por que les hicieramos fotos, ó como no les importaba que les fotografiaramos mientras rezaban tan concentrados. Si preguntabamos que donde podiamos coger un taxi, rápido sacaban el móvil y llamaban a uno...
Tuvimos la suerte de haber ido en época del ramadán y comprobar como cambiaban sus hábitos diarios para poder aguantar las horas de sol. Nos impactó como se apiñaban alrededor de las mezquitas, con los "picnics" preparados, esperando "al del megáfono" a que les diera la señar de que ya podían comer y beber..
¿que os cuente más? (pero a quién pregunto esto?). Creo que tendreis que ir a comprobar lo que se cuece por allí. Parada obligatoria para todo viajero que se precie.
Ah! Estambul, increíble.
Me quedo con la última cerveza que nos tomamos en una terraza en cuesta (había que hacer equilibrio para no caerse con la silla). De fondo se oía a vendedores ambulantes gritando a los turistas ofreciendoles sus artículos, sobre todas esas voces sobresalía la de un niño de unos doce años.. a los pocos minutos vimos pasar corriendo a todos los vendedores a una velocidad increible huyendo de la policía, pude ver como ese niño ayudaba a un señor de unos 65 años a llevar su paquete.. se acabaron las voces y había un silencio, solo roto por los claxón de los coches.. pensaba que Estambul se acababa.. era nuestra última noche allí.. Según llegabamos al hotel pude oir a lo lejos otra vez a aquel niño y me produjo una sonrisa: Estambul siempre estaría allí para volver a recibirnos con los brazos abiertos..
Para finalizar citó una frase que me dijo Óscar Crespo antes de irme (que se la había dicho su padre):
"Cuanto más viajes y más leas más libre eres".
Enorme verdad.
Aquí os dejo con las fotos del viaje (se hizo lo que se pudo, teniendo en cuenta que compré la cámara 3 horas antes de partir). Si os aburren, solo teneis que apretar a una X que hay en la parte superior derecha de la pantalla.
Os propongo un juego: dos preguntas:
1) a ver si sabeis quien es la chica de la que se enamoró Zamora
2) que dos, son fotos a una postal
Los enlaces:
Circuito Turquía:
http://picasaweb.google.com/albertococa/Turquia3108200907092009#5379216132872608530
Estambul
http://picasaweb.google.com/albertococa/Estambul0406092009#5379493334483888338
viernes, 28 de agosto de 2009
¿Madrid?
Siempre he dicho que no me gusta Madrid, que sería el último sitio donde me iría a vivir. Supongo que era por lo que me cuentan de allí, porque creo que nunca he pasado más de tres días seguidos en esa urbe.
Últimamente ma ha dado por ir por allí.. Después de un año estando viviendo en Coca saliendo del pueblo solo para lo justo, cada vez que voy por la capital de España me quedo fascinado por lo que se cuece por allí.
Me encanta ver la mezcla de gente y culturas que existe. Me gusta percibir la normalidad con la que se vive todo esto y el respeto que hay.
La última vez que estuve (hace 3 días),cuando monté en el metro, en el vagón que iba conté: 2 negros, 9 latinoaméricanos, 2 orientales y 3 occidentales.. Montó un anciano después y uno de los negros le cedió su asiento. Los adolescentes orientales hablaban alto y reían. Me gustaba oir aquel idioma que no entendía nada, pero que me gustaba intuir por las caras y los gestos que hacían. Me agradaba ver las caras de los latinoamericanos con sus gruesos labios y ojos oscuros. Pero sobretodo me gustaba ver la naturalidad con la que se movían los occidentales ante todos aquellos inmigrantes.
Supongo que me llama la atención esto porque vivo en un pueblo en el que es raro ver inmigrantes y oriundos mezclados, porque la gente se dirige o habla de ellos refiriendose a su gentilicio o porque casi siempre se generaliza al hablar de "los inmigrantes"..
A última hora de mi día en Madrid quedé con Gonza y Sara para cenar. Me sorprendió cuando me dijeron que iriamos a un restaurante asiático. Cuando entramos me llevé una sorpresa cuando el restaurante era de asiáticos pero la comida era española. Me resultaba curioso ver como los asiáticos nos ofrecían chopitos, gazpacho andaluz..
Me agradaba también el trato que nos dieron, nos daban las gracias por todo, nos preguntaban si nos gustaba, siempre con mucho respeto y con una sonrisa en la cara. Estabamos tan agusto allí que hicimos una larga sobremesa, cuando nos dimos cuenta de que era tarde y de que eramos los únicos que quedabamos en el restaurante nos hizo un poco de gracia pensar que no se atrevían a decirnos que nos fueramos ya de allí..
A la salida nos cruzamos con dos chicas erasmus de Florencia que no tenían ni idea de castellano y nos preguntaban por una calle. No sabiamos donde estaba pero nos encargamos de preguntarlas que de donde eran, que cuanto tiempo llevaban en España (de que palo iban, en una palabra).
Me sorprendió que cuando se fueron Sara dijo: vaya berracas buenas! ¿dos chicos y una chica y es la chica la que dice esto? Madrid, pensé.
Luego me acompañaron a coger un autobús para Moncloa,donde había dejado el coche (era ya casi la 1 de la mañana). En el autobús, todos inmigrantes..
Una negra se quitó el calzado y dejó un olor que me tuve que tapar la nariz.. luego el conductor, sabiendo que iba a Moncloa me dijo que me había pasado y me paró en un lugar donde no había parada habitual...
No todo iban a ser flores para "ellos".. está claro que hay de todo en todos los lados...
¿que si me gusta Madrid entonces? yo que sé!! lo que si me gustó fue conducir por allí a la 1 de la mañana(la primera vez que me atreví a meter el coche por la capital) ... en fin... que mañana me voy a Turquía con el tito Muriel (diversión asegurada) a ver que se cuece por allí y a ver que tal nos bañan los turcos..
Os dejo con un tema de "Jarabe de Palo", no es de lo mejor que tiene, pero viene al caso:
Últimamente ma ha dado por ir por allí.. Después de un año estando viviendo en Coca saliendo del pueblo solo para lo justo, cada vez que voy por la capital de España me quedo fascinado por lo que se cuece por allí.
Me encanta ver la mezcla de gente y culturas que existe. Me gusta percibir la normalidad con la que se vive todo esto y el respeto que hay.
La última vez que estuve (hace 3 días),cuando monté en el metro, en el vagón que iba conté: 2 negros, 9 latinoaméricanos, 2 orientales y 3 occidentales.. Montó un anciano después y uno de los negros le cedió su asiento. Los adolescentes orientales hablaban alto y reían. Me gustaba oir aquel idioma que no entendía nada, pero que me gustaba intuir por las caras y los gestos que hacían. Me agradaba ver las caras de los latinoamericanos con sus gruesos labios y ojos oscuros. Pero sobretodo me gustaba ver la naturalidad con la que se movían los occidentales ante todos aquellos inmigrantes.
Supongo que me llama la atención esto porque vivo en un pueblo en el que es raro ver inmigrantes y oriundos mezclados, porque la gente se dirige o habla de ellos refiriendose a su gentilicio o porque casi siempre se generaliza al hablar de "los inmigrantes"..
A última hora de mi día en Madrid quedé con Gonza y Sara para cenar. Me sorprendió cuando me dijeron que iriamos a un restaurante asiático. Cuando entramos me llevé una sorpresa cuando el restaurante era de asiáticos pero la comida era española. Me resultaba curioso ver como los asiáticos nos ofrecían chopitos, gazpacho andaluz..
Me agradaba también el trato que nos dieron, nos daban las gracias por todo, nos preguntaban si nos gustaba, siempre con mucho respeto y con una sonrisa en la cara. Estabamos tan agusto allí que hicimos una larga sobremesa, cuando nos dimos cuenta de que era tarde y de que eramos los únicos que quedabamos en el restaurante nos hizo un poco de gracia pensar que no se atrevían a decirnos que nos fueramos ya de allí..
A la salida nos cruzamos con dos chicas erasmus de Florencia que no tenían ni idea de castellano y nos preguntaban por una calle. No sabiamos donde estaba pero nos encargamos de preguntarlas que de donde eran, que cuanto tiempo llevaban en España (de que palo iban, en una palabra).
Me sorprendió que cuando se fueron Sara dijo: vaya berracas buenas! ¿dos chicos y una chica y es la chica la que dice esto? Madrid, pensé.
Luego me acompañaron a coger un autobús para Moncloa,donde había dejado el coche (era ya casi la 1 de la mañana). En el autobús, todos inmigrantes..
Una negra se quitó el calzado y dejó un olor que me tuve que tapar la nariz.. luego el conductor, sabiendo que iba a Moncloa me dijo que me había pasado y me paró en un lugar donde no había parada habitual...
No todo iban a ser flores para "ellos".. está claro que hay de todo en todos los lados...
¿que si me gusta Madrid entonces? yo que sé!! lo que si me gustó fue conducir por allí a la 1 de la mañana(la primera vez que me atreví a meter el coche por la capital) ... en fin... que mañana me voy a Turquía con el tito Muriel (diversión asegurada) a ver que se cuece por allí y a ver que tal nos bañan los turcos..
Os dejo con un tema de "Jarabe de Palo", no es de lo mejor que tiene, pero viene al caso:
lunes, 17 de agosto de 2009
LA DESAPARECIDA

Se acabaron las fiestas 2009. Se puede decir que se pasaron bien. Creo que nada diferente a otros años (de peña en peña, el día del vermouth, y todo el mundo con su chato en la mano...)
Aunque este año pasó una cosa extraordinaria que no suele pasar todos los días.
Ocurrió el primer día (bueno, era ya jueves). Acabamos de tocar la "diana" y nos juntamos a desayunar Gonza, Oscar, Sonia (la chica de Gumer) y yo.
La chica de Gumer, muy punk ella, no tenía fuego para fumarse un pito mañanero y no se la ocurrió otra cosa que parar a los coches que pasaban por la carretera para pedirles un mechero. Yo iba detrás de ella para ver la reacción de la gente.
Paró a unos chicos ( 2 chicas y un chico), que después de sacar un mechero nos dijeron que andaban buscando a una chica que había desaparecido. Llevaban 5 días sin saber nada de ella. Nos sacaron un folio con su foto, lo que me impactó y me corto el rollo un poco, nosotros llevabamos casi un día entero de fiesta mientras aquellos chicos buscaban a su familiar que ni siquiera sabían si estaba viva.
Les dijimos que no la habiamos visto por allí y que tiraran más para arriba, a la zona de bares donde había más gente.
Cuando llegamos al bar a desayunar, allí estaban los chicos echando un vistazo. Les volvimos a preguntar que que había pasado exactamente.
Eran 2 primos y un hermana de ella, se llamaba Sara,tenía 24 años y lo último que dijo fue que se iba al rio el sábado por la tarde. Por lo visto era una chica "normal", no bebía mucho, no se drogaba (o eso pensaban ellos), tímida...
No nos habiamos percatado de que Sonia se había había alejado del grupo cuando aparece hablando por el móvil, diciendo: "poneros chicos, es Sara". A todos se nos paró el corazón durante milésimas de segundo. Que decía aquella punky? ¿como podía haber contactado con aquella chica que llevaba desaparecida 5 días?.
Pues estaba en lo cierto, después de volver a ver la foto recordó que la vio aquella noche con un amigo suyo. Llamó a éste y le pregunto por aquella chica con la que estuvo toda la noche y era Sara.
Se puso el primo con ella y la convenció para que fuera donde estabamos. La hermana se puso a llorar. La prima a abrazarnos a todos y a darnos mil gracias.Nos metimos en el bar todos menos el primo que se quedó fuera para hablar con ella. La hermana y la prima nos contaron que ya habían rastreado todo el rio con la guardia civil, que habían puesto carteles por los pueblos, por internet. Los padres de ella estaban pasándolo muy mal y el abuelo había llegado a enfermar.
Desde el bar todos mirabamos como llegó. Bajó de un coche con un chico mucho más joven que ella. La prima nos comentó que estaba irreconocible. Estaba pálida, con ojeras y como en otra onda. Después de cuarto de hora hablando con ella entraron en el bar. Yo no quisé levantarme, pensando que era un tema de familia.
Óscar se puso a hablar con el chico y los 3 familiares con la chica.
Óscar nos comentó que él era una criatura, tenía 17 años y que se habían tomado todo esto de cachondeo. Cuando Óscar le explicó que como podían haber hecho esto, que todo el mundo la estaba buscando y que sus familiares lo estaban pasando muy mal, el chico respondió que ahí el menor de edad era él, que tenía 17 años y que que hubiera pasado si ella le hace algo a él.
Sara dijo que quería seguir de fiesta por Coca, aunque la convencieron para que primero fuera a casa a ver a su familia.
Después de intercambiarnos los móviles con aquellos 3 personajes se marcharon superfelices para su pueblo.
Nosotros nos abrazamos a tope y aquella mañana dormimos superfelices después de ver aquellos rostros de felicidad inmensa que tenían aquellos 3 chicos, que a pesar de tener aquella preocupación, pararon el coche para dar fuego amablemente a aquella chica que estaba de fiesta.
No volvimos a ver a Sara durante todas las fiestas aunque si al chico que estuvo con ella.
Sin duda, ese día, "gran chica de gumer"
martes, 28 de julio de 2009
BELGICA- El nacimiento de la morsa
Todo lo contrario que Irlanda, el año de Bélgica hizo que conociera a demasiada gente que merecía poco la pena. Con lo que mi compañero de piso y amigo Miguel (salmantino él) y yo decidimos ir a nuestra bola durante todo el curso.
Fue un año entretenido en cuanto a visitas recibidas desde España. Gonza se atrevió a venirse durante mes y medio. Fue un periodo “de aca palla” (que dará para otro “post”).
Siempre que saliamos de fiesta acababamos en el garito de nuestros amigos “los egipcios”. Eran muy buena gente y muy simpáticos. Cada vez que ibamos nos haciamos la misma pregunta: ¿Cómo podían salir de ese antro unas pizzas tan ricas y baratas?. Una noche, que devorabamos aquella receta tan exquisita, entraron por la puerta dos chiquejas que no supimos ubicar muy bien (no sabiamos si eran raper, rock, pop, hip-hop, punk, góticas…) el caso es que llevaban el pelo de colorines y poco más.
Nos dieron la noche, así de claro. Llevaban un perro gigante (que grandes los egipcios que les daba igual todo) que no hacia más que venir a nuestra mesa a olernos, chuparnos… fumaban como cosacas y todo el humo venía para nuestra mesa, daban unas voces exageradas…
Yo me desquicié tanto que me salió un grito del alma. Fue ensordecedor. No dejó a nadie indiferente… incluso a los “migueles” que decidieron denominarle : “la morsa”.
“La morsa” nos acompañó a todos los lugares donde íbamos. Era muy recurrente. Que queriamos hacer una foto y que toda la gente que vagaba por allí mirara a la cámara? pues un poquito de “morsa” y todo el mundo volvía la cabeza . Que alguién se ponía pesado? “la morsa” era capaz de ahuyentalos…
Cuando llegó el momento de la visita de los caucenses (vinieron 12 de una tacada) estabamos deseando de mostrarles “la morsa” . También les pilló de sorpresa. Les gustó tanto que querían “morsa” en cualquier lugar, solo para ver las reacciones de aquella gente tan sigilosa que poblaban los “Países Bajos”
Una noche que acabamos pronto de nuestras visitas turísticas decidimos salir a la calle a eso de las 00:00 y no se nos ocurrió otra cosa que hacer un “cortometraje”. Estabamos emocionados aportando ideas de argumentos… al final “la morsa” fue la protagonista de aquel corto que os dejó aquí plasmado. Son 5 escenas, la calidad es malísima y el argumento jodido de seguir (hay una explicación al lado de cada toma). Aunque parezca corto nos llevó mucho tiempo grabarlo debido a las risas que nos entraba con la cantidad de bobadas que pudimos hacer aquella noche. (somos así)
Espero que os guste.
Fue un año entretenido en cuanto a visitas recibidas desde España. Gonza se atrevió a venirse durante mes y medio. Fue un periodo “de aca palla” (que dará para otro “post”).
Siempre que saliamos de fiesta acababamos en el garito de nuestros amigos “los egipcios”. Eran muy buena gente y muy simpáticos. Cada vez que ibamos nos haciamos la misma pregunta: ¿Cómo podían salir de ese antro unas pizzas tan ricas y baratas?. Una noche, que devorabamos aquella receta tan exquisita, entraron por la puerta dos chiquejas que no supimos ubicar muy bien (no sabiamos si eran raper, rock, pop, hip-hop, punk, góticas…) el caso es que llevaban el pelo de colorines y poco más.
Nos dieron la noche, así de claro. Llevaban un perro gigante (que grandes los egipcios que les daba igual todo) que no hacia más que venir a nuestra mesa a olernos, chuparnos… fumaban como cosacas y todo el humo venía para nuestra mesa, daban unas voces exageradas…
Yo me desquicié tanto que me salió un grito del alma. Fue ensordecedor. No dejó a nadie indiferente… incluso a los “migueles” que decidieron denominarle : “la morsa”.
“La morsa” nos acompañó a todos los lugares donde íbamos. Era muy recurrente. Que queriamos hacer una foto y que toda la gente que vagaba por allí mirara a la cámara? pues un poquito de “morsa” y todo el mundo volvía la cabeza . Que alguién se ponía pesado? “la morsa” era capaz de ahuyentalos…
Cuando llegó el momento de la visita de los caucenses (vinieron 12 de una tacada) estabamos deseando de mostrarles “la morsa” . También les pilló de sorpresa. Les gustó tanto que querían “morsa” en cualquier lugar, solo para ver las reacciones de aquella gente tan sigilosa que poblaban los “Países Bajos”
Una noche que acabamos pronto de nuestras visitas turísticas decidimos salir a la calle a eso de las 00:00 y no se nos ocurrió otra cosa que hacer un “cortometraje”. Estabamos emocionados aportando ideas de argumentos… al final “la morsa” fue la protagonista de aquel corto que os dejó aquí plasmado. Son 5 escenas, la calidad es malísima y el argumento jodido de seguir (hay una explicación al lado de cada toma). Aunque parezca corto nos llevó mucho tiempo grabarlo debido a las risas que nos entraba con la cantidad de bobadas que pudimos hacer aquella noche. (somos así)
Espero que os guste.
martes, 21 de julio de 2009
Los que llevan el ritmo


Como sabeis ya ha empezado la gira 2009 de Adobe "El agüita lo pones tú".
Gracias a esto, a los componentes, nos toca compartir muchas cosas, viajes, cenas, escenario...
Lo importante es que nos lo pasamos bien en todo momento y nos reimos bastante.
Me gustaría resaltar a dos de los miembros del grupo que por sus conversaciones me he reido bastante estos días... voy a destacar algunas de ellas, quizá os resulten una bobada o no os resulten graciosas, pero, no se si por su forma de decir las cosas a mi me han resultado por lo menos peculiares, son "Los que llevan el ritmo":
1ª Conversación: la podemos calificar como TAJANTE:
Gracias a esto, a los componentes, nos toca compartir muchas cosas, viajes, cenas, escenario...
Lo importante es que nos lo pasamos bien en todo momento y nos reimos bastante.
Me gustaría resaltar a dos de los miembros del grupo que por sus conversaciones me he reido bastante estos días... voy a destacar algunas de ellas, quizá os resulten una bobada o no os resulten graciosas, pero, no se si por su forma de decir las cosas a mi me han resultado por lo menos peculiares, son "Los que llevan el ritmo":
1ª Conversación: la podemos calificar como TAJANTE:
Montando el escenario en Navas de Oro, llega Gonza de Madrid superemocionado deseando darnos una noticia:
GONZA: chicos he oido que Michael JAckson no se ha muerto, está vivo. Lo se de buena tinta, si hay alguien que pueda hacer este montaje, ese es Michael
OSCAR: Gonza, te tragas toda la mierda que hay por la red. Dedicate a trabajar y a la bateria y dejanos tranquilos.
2ª Conversación: la podemos titular como INSTITO SEXUAL:
Después de que la gente de Hontalbilla nos invitara a cenar, nos llevan a tomarnos un café y una copa a un bar:
OSCAR: Chicos habeis visto como van las camareras, vaya escote... cuando se agachan se las ve todo.
GONZA: Yo paso tio, lo puedes ver en "google". Si pones "tetas" y das a intro te salen un montón..
3ª Conversación: ésta la podemos llamar SURREALISTA:
A eso de las 7 de la mañana, viniendo del concierto de Hontalbilla, en el coche, reventados:
OSCAR: Gonza, tú que prefieres una patada de ................. con todas sus fuerzas en los huevos ó estar un mes encerrado en un zulo con.................?
He omitido los nombres por respeto al personal. (si quereis podeis probar a ver si sabeis quien son). Un botellín para el que lo adivine.
Pues ya está, estos son "los que llevan el ritmo" del grupo, con su bajo y su bateria... después de esto, cogen y se van a Madrid al día siguiente a currar tan tranquilos...
jueves, 16 de julio de 2009
Al borde de la muerte
Corría el año 2002 cuando los buenos de López Gonza Zamora, mi hermano y Eva, se atrevieron a hacerme una visita en Semana Santa a Irlanda (lugar donde me encontraba estudiando un erasmus).
Durante su estancia, decidimos alquilar unos coches e irnos a recorrer aquella isla tan fascinante, tanto por su paisaje como por su gente.
Yo tenía el antojo de ir a las "islas Skellig", a las cuales no pude ir en mi anterior excursión por la isla con mis compañeros de erasmus.
Estas islas son dos rocas que se levantan a 16 kms de la costa. Están habitadas por miles de alcatraces. En una de ellas se levanta un monasterio y en verano la habita un monje. Esta isla está declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Los viajes de la costa a las islas son realizados por un barco solo en los meses de verano, debido a lo picado que está el mar en las demás épocas del año. Pero, por allí, suele haber marineros que se aventuran a llevar a los turistas con sus barquichuelas cuando el mar está tranquilo, por un módico precio.
Cuando llegamos a aquel paraje, aquellas dos islas que se veían desde la costa nos enamoraron y queriamos ir a toda costa. Nos fuimos donde paraban los marineros, ninguno quería ir, decían que el mar estaba muy salvaje ese día, que era imposible. Nosotros no nos dabamos cuenta del peligro y les deciamos que pagabamos lo que quisieran.. ninguno quería..
De repente, un marinero nos oyó hablar español, nos dijo que él estuvo 3 años residiendo en España y que le habían tratado muy bien por lo que se sentía obligado a devolver ese favor de trato a los españoles y que si queriamos ir a las islas él nos llevaría.
Emocionadísimos y cegados por las islas, nos pusimos a saltar y gritar de alegría, después de pactar 40 euros por barba, el marinero llegó con una barquichuela un tanto cutre. Se nos unieron una pareja de Liverpool (chico y chica) y una canadiense que andaban por allí y que no sabemos ni de donde salieron.
Comenzamos el viaje, el mar estaba tranquilo al lado de la costa, por lo que Zamora y yo, no se si por hacernos los valientes o por fliparlo un poco, nos pusimos sentados delante del barco, no duramos ni 30 segundos.. el mar comenzó a arremeter contra la barquichuela y no estabamos muy seguros allí. Ibamos todos sentados en círculo detrás, según nos adentrabamos el mar parecía como cabrearse muchísimo, la barquichuela empezó a dar botes y a ponerse de lado.
Gonza y yo empezamos con nuestro recital de potas, nos cogimos un cubo cada uno y nos concentramos en que nuestras potas cayeran al cubo y no a los demás. La cosa se puso muy chunga, la barca cada vez se ponía más perpendicular con el mar, daba más botes.. yo ya me tumbé en el centro de la barca y me agarré a una pierna de Gonza para sentirme más seguro.
Gonza y yo estabamos destrozadisimos, un malestar increible, que a la vez se juntaba con el miedo de que la barca volcara y nos tocara nadar.. Levantabamos la vista de vez en cuando y veiamos incrédulos a la pareja de Liverpool como estaban empapados por el agua del mar y ellos estaban tranquilamente, quietos como si estuvieran viendo "Ben-hur" en el cine.
Recuerdo haber visto solo dos segundos de islas en una de las veces que la barca se puso vertical.. me impresionó como estaban los alcatraces incrustado en las rocas de los acantilados, callados, con los ojos abiertos y mirándonos..
Cuando llegamos al borde de una de las islas y después de echar mi sexta pota, el marinero acercó todo lo posible la barca a la costa rocosa. Se dio cuenta que era imposible que nos bajaramos debido a los botes que daba la barca y nos dijo que si queriamos, que nos daba una vuelta alrededor de las islas. Gonza y yo sacamos fuerzas, no se de donde, para decir ún "Nooooo" que daba pena..
Otra dos horas de vuelta nos esperaban. Nuestros dos cuerpos estaban tan destrozados que decidieron dormirse (yo creo que como muestra de que no podrían soportar otras dos horas iguales a la ida). La gente se quedó flipada de como nos pudimos dormir con semejantes botes que daba la barca...
A la llegada, le dimos tanta pena al jefe que nos cobró solo 20 euros.
Gonza y yo coincidimos en que pensamos en la muerte durante aquellos infernales momentos.
López nos comentó que veía gestos del marinero de desesperación pensando que quizá no saldriamos de allí enteros. Pero a pesar de todo, el capullo de él, pudo grabar unas imagenes con su cámara que os dejo aquí abajo.
La calidad es malísima (en aquellos tiempos ibamos con una cámara de cintas para vhs y se grabó fatal)por lo que es dificil aguantar ver el video entero. Os puede servir para haceros una idea y también para contrastar lo alegres que estabamos y como en una hora llegamos a pensar en que lo mejor que nos podía pasar era la muerte.
Durante su estancia, decidimos alquilar unos coches e irnos a recorrer aquella isla tan fascinante, tanto por su paisaje como por su gente.
Yo tenía el antojo de ir a las "islas Skellig", a las cuales no pude ir en mi anterior excursión por la isla con mis compañeros de erasmus.
Estas islas son dos rocas que se levantan a 16 kms de la costa. Están habitadas por miles de alcatraces. En una de ellas se levanta un monasterio y en verano la habita un monje. Esta isla está declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Los viajes de la costa a las islas son realizados por un barco solo en los meses de verano, debido a lo picado que está el mar en las demás épocas del año. Pero, por allí, suele haber marineros que se aventuran a llevar a los turistas con sus barquichuelas cuando el mar está tranquilo, por un módico precio.
Cuando llegamos a aquel paraje, aquellas dos islas que se veían desde la costa nos enamoraron y queriamos ir a toda costa. Nos fuimos donde paraban los marineros, ninguno quería ir, decían que el mar estaba muy salvaje ese día, que era imposible. Nosotros no nos dabamos cuenta del peligro y les deciamos que pagabamos lo que quisieran.. ninguno quería..
De repente, un marinero nos oyó hablar español, nos dijo que él estuvo 3 años residiendo en España y que le habían tratado muy bien por lo que se sentía obligado a devolver ese favor de trato a los españoles y que si queriamos ir a las islas él nos llevaría.
Emocionadísimos y cegados por las islas, nos pusimos a saltar y gritar de alegría, después de pactar 40 euros por barba, el marinero llegó con una barquichuela un tanto cutre. Se nos unieron una pareja de Liverpool (chico y chica) y una canadiense que andaban por allí y que no sabemos ni de donde salieron.
Comenzamos el viaje, el mar estaba tranquilo al lado de la costa, por lo que Zamora y yo, no se si por hacernos los valientes o por fliparlo un poco, nos pusimos sentados delante del barco, no duramos ni 30 segundos.. el mar comenzó a arremeter contra la barquichuela y no estabamos muy seguros allí. Ibamos todos sentados en círculo detrás, según nos adentrabamos el mar parecía como cabrearse muchísimo, la barquichuela empezó a dar botes y a ponerse de lado.
Gonza y yo empezamos con nuestro recital de potas, nos cogimos un cubo cada uno y nos concentramos en que nuestras potas cayeran al cubo y no a los demás. La cosa se puso muy chunga, la barca cada vez se ponía más perpendicular con el mar, daba más botes.. yo ya me tumbé en el centro de la barca y me agarré a una pierna de Gonza para sentirme más seguro.
Gonza y yo estabamos destrozadisimos, un malestar increible, que a la vez se juntaba con el miedo de que la barca volcara y nos tocara nadar.. Levantabamos la vista de vez en cuando y veiamos incrédulos a la pareja de Liverpool como estaban empapados por el agua del mar y ellos estaban tranquilamente, quietos como si estuvieran viendo "Ben-hur" en el cine.
Recuerdo haber visto solo dos segundos de islas en una de las veces que la barca se puso vertical.. me impresionó como estaban los alcatraces incrustado en las rocas de los acantilados, callados, con los ojos abiertos y mirándonos..
Cuando llegamos al borde de una de las islas y después de echar mi sexta pota, el marinero acercó todo lo posible la barca a la costa rocosa. Se dio cuenta que era imposible que nos bajaramos debido a los botes que daba la barca y nos dijo que si queriamos, que nos daba una vuelta alrededor de las islas. Gonza y yo sacamos fuerzas, no se de donde, para decir ún "Nooooo" que daba pena..
Otra dos horas de vuelta nos esperaban. Nuestros dos cuerpos estaban tan destrozados que decidieron dormirse (yo creo que como muestra de que no podrían soportar otras dos horas iguales a la ida). La gente se quedó flipada de como nos pudimos dormir con semejantes botes que daba la barca...
A la llegada, le dimos tanta pena al jefe que nos cobró solo 20 euros.
Gonza y yo coincidimos en que pensamos en la muerte durante aquellos infernales momentos.
López nos comentó que veía gestos del marinero de desesperación pensando que quizá no saldriamos de allí enteros. Pero a pesar de todo, el capullo de él, pudo grabar unas imagenes con su cámara que os dejo aquí abajo.
La calidad es malísima (en aquellos tiempos ibamos con una cámara de cintas para vhs y se grabó fatal)por lo que es dificil aguantar ver el video entero. Os puede servir para haceros una idea y también para contrastar lo alegres que estabamos y como en una hora llegamos a pensar en que lo mejor que nos podía pasar era la muerte.
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